Colección O

Árboles en el camino

Régine Raymond-García & Vanina Starkoff

ISBN 978-84-9871-730-3

14,90

Cantidad:
INFORMACIÓN
  • Páginas 36 págs.
  • Encuadernación cartoné
  • Medidas 25X23 cm
  • Publicación marzo 2024

Karim entornó los ojos para mirar a lo lejos:
veía arbustos, corderos y cabras;
pero no podía ver a su madre.
A Karim se le hizo un nudo en la garganta,
y por sus mejillas resbalaron dos lagrimones.
Miró a un lado y a otro: no sabía regresar…

 


Descripción

Karim entornó los ojos para mirar a lo lejos:
veía arbustos, corderos y cabras;
pero no podía ver a su madre.
A Karim se le hizo un nudo en la garganta,
y por sus mejillas resbalaron dos lagrimones.
Miró a un lado y a otro: no sabía regresar…

 

La historia nos traslada la facilidad con que un niño puede perderse, apenas se separa de la mano de sus padres. En otros casos, el pequeño encuentra territorio hostil o tenebroso; aquí, la madre naturaleza protege y cuida a Karim como uno más de sus hijos.

 

Régine Raymond-García escribió esta historia al volver de un viaje a Burkina Faso, fascinada por la consideración de sus habitantes hacia el árbol rojo y el baobab, por su alegría de vivir pese a las di cultades, y por sacar provecho de la naturaleza de un modo inteligente”.

 

Pero este cuento no se centra solo en el amparo que la naturaleza-madre ofrece al hombre; también advierte de la necesaria reciprocidad por parte del ser humano, que debe ejercer la misma protección y respeto sobre el ecosistema, para garantizar su sostenibilidad.

 

El árbol rojo es el Kaïcedrat (Khaya senegalensis), bajo el cual se reúnen los sabios para tomar decisiones. Es conocido como el árbol de la palabra. Por ello, seguramente sea el primero que habla con Karim y le ayuda. El baobab es una especie tropical de África, utilizada como lugar de reunión.

 

Para la ilustradora, Vanina Starkoff, fue también como hacer un viaje por Burkina Faso, sus imágenes y su música, para sumergirse “en esas maravillosas tierras africanas”, trabajando una paleta de colores “saturados, brillantes y alegres”, acrílicos sobre papel, con algunas texturas y dibujos digitales, según el estado de ánimo y las emociones por las que atravesaba Karim: ama- rillo y rojo para escenas donde se siente protegido, turquesas cuando se siente perdido.