Colección Q

La muñeca y la castañera

Roberto Aliaga & Maja Celija

ISBN 978-84-9871-069-4

13,50

Cantidad:
INFORMACIÓN
  • Páginas 48 págs
  • Encuadernación cartoné
  • Medidas 15x20 cm
  • Publicación noviembre 2008

Marcela vive con su abuela, la castañera, y una muñeca de trapo desgastada por el tiempo y los abrazos. En Navidad, la abuela monta su puesto frente a la juguetería y, entre el ir y venir de gente comprando regalos, no puede dejar de mirar en el escaparate la muñeca de porcelana que querría regalarle a su nieta. Un día un hombre entra en la juguetería y al salir, apurado, deja caer un paquete: la muñeca de porcelana. A Marcela le gustará, pero no tanto como su abuela esperaba…

 


Descripción

Marcela vive con su abuela, la castañera, y una muñeca de trapo desgastada por el tiempo y los abrazos. En Navidad, la abuela monta su puesto frente a la juguetería y, entre el ir y venir de gente comprando regalos, no puede dejar de mirar en el escaparate la muñeca de porcelana que querría regalarle a su nieta. Un día un hombre entra en la juguetería y al salir, apurado, deja caer un paquete: la muñeca de porcelana. A Marcela le gustará, pero no tanto como su abuela esperaba…

 

 

La Navidad se ha convertido en una época de consumo de regalos, especialmente juguetes. Tener o adquirir bienes materiales es la llave del bienestar para grandes y pequeños. Pero la felicidad consiste en explorar y crear, antes que tener, y hoy muchos juguetes -como la muñeca de porcelana- no están concebidos para divertirse con ellos.

 

El valor de un juguete está en la capacidad de ensoñación que produce a quien disfruta con él, más que en su valor económico. La actividad simbólica es libre, y cualquier objeto puede convertirse en juguete.

 

En una época donde nos vemos desbordados por la publicidad y los niños piden como regalo aquello que ven en los anuncios, el texto de Roberto Aliaga es un punto de partida para reflexionar sobre la necesidad de un consumo responsable, tener presente la realidad de los países pobres y ser conscientes de las injusticias que a nuestro alrededor se producen.

 

La esencia de la obra es transmitida con fuerza y sensibilidad por Maja Celija, que crea, de un modo excepcional, ambientes y espacios a través del color y las perspectivas.

 

 

Texto de Roberto Aliaga

Ilustraciones de Maja Celija