Colección O

El tragaldabas

Pablo Albo & Maurizio A. C. Quarello

ISBN 978-84-9871-605-4

14,00

Cantidad:
INFORMACIÓN
  • Páginas 48 págs.
  • Encuadernación cartoné
  • Medidas 25x23 cm
  • Publicación 2018. Esta obra ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

La abuela decide prepararle a sus tres nietas una sorpresa en la bodega: pan con miel (Había olvidado que esa era la comida preferida del tragaldabas). Las nietas, de una en una, bajan por las escaleras oscuras, frías y misteriosas; empujan la puerta y…

 


Descripción

La abuela decide prepararle a sus tres nietas una sorpresa en la bodega: pan con miel (Había olvidado que esa era la comida preferida del tragaldabas). Las nietas, de una en una, bajan por las escaleras oscuras, frías y misteriosas; empujan la puerta y…

 

El tragaldabas es un “comeniños” tradicional de los más populares en la geografía de toda España. Es, asimismo un cuento tradicional con variantes según la zona, pero con características que lo identifican en todas sus versiones: gigante, cabezón, de aspecto bruto y gran voracidad, que se come a los niños enteros y sin masticar. A diferencia de otros monstruos que actúan sin avisar, el Tragaldabas advierte de sus intenciones y avisa de su voracidad natural a quien se atreve a visitarlo, pero a los temerarios que se atrevan a acercarse a los lugares que frecuenta, se los traga.

El insólito héroe que resuelve la situación es, en todas las versiones, la pequeña hormiga, común también a otros cuentos tradicionales de estructura narrativa similar: “La cabra montesina”, “El zamparrón” etc…

 

La versión de Pablo Albo se ajusta bastante a la tradicional, pero aparece tratada con humor y un desenlace amable y divertido.

 

Si en el cuento recogido por Aurelio Espinosa (así como en otras versiones similares recogidas en el primer tercio del siglo pasado) el héroe mata al monstruo, Pablo Albo opta por una divertida transformación simbólica del gigante, que acaba por integrarse en el mundo que representa el héroe. De este modo el bien triunfa sobre el mal, gracias a la intervención amistosa y solidaria de los divertidos personajes con los cuales se identificará el lector.

 

Los “traganiños” correspondientes en otros lugares de la península, poseen igualmente una etimología transparente: El papón en Galicia, El Papu en Cataluña… todos ellos han sobrevivido hasta nuestros días en la memoria y se han utilizado muchas veces con carácter funcional y misiones puntuales: portarse bien, irse a la cama, no salir de noche, no acercarse a desconocidos…).

 

La imaginación conjugada con la necesidad de prevenir actos temerarios ha creado, en el marco de la cultura popular, espantos y asustadores que se han transmitido oralmente a través de los siglos.

El carácter universal de estos relatos fantásticos se debe, entre otras razones, a que constituyen un complemento fundamental en el desarrollo en la etapa de la infancia. Los problemas y angustias existenciales se presentan a través de personajes populares que entendemos con facilidad .

 

La vida aparece como un campo de batalla en el que luchan fuerzas contrapuestas y donde, aunque la infelicidad se introduzca, el débil puede vencer al fuerte. Los asustadores de la infancia constituyen un mundo mitológico real con componentes análogos al mundo mitológico de los adultos.

 

Maurizio A. C. Quarello, una vez más, dentro de su estilo, presume de sombras magistralmente utilizadas, y de composiciones arriesgadas, jugando con los planos como si de un trabajo cinematográfico se tratara.